Tipos de aislamiento termico para fachadas

Tipos de aislamiento termico para fachadas

Aislamiento exterior – ¡lo que no hay que hacer! (y la forma correcta

El mejor momento para pensar en el aislamiento térmico de las paredes exteriores es cuando se está renovando la fachada o cuando se está pensando en sustituir las ventanas. El coeficiente de transmisión de calor, o valor U, indica la calidad térmica de los materiales y los componentes del edificio: cuanto menor sea el valor U, mejor será la propiedad de aislamiento térmico. Un aislamiento de alta calidad hace que una casa sea más eficiente desde el punto de vista energético, manteniéndola más fresca en verano y más cálida en invierno, factores que no sólo mejoran la calidad de vida sino que también requieren un menor aporte de energía. Un aislamiento de la fachada es similar a una envoltura protectora de la sustancia del edificio que aumenta su valor en caso de venta del mismo. El aislamiento exterior es la solución más adecuada para aislar las paredes. Se lleva a cabo principalmente como sistema de aislamiento compuesto (WDVS) o fachada ventilada por detrás. En el caso de este tipo de aislamiento, el grosor no está limitado y se pueden evitar fácilmente los puentes térmicos si el trabajo se ejecuta de forma profesional.

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Sin que nos demos cuenta, los edificios mal aislados pierden mucha energía. Para solucionarlo, es necesario aislar térmicamente las fachadas, ya que así se reduce significativamente el consumo de energía en las viviendas que se destina a calefacción o aire acondicionado. El ahorro de energía en el gasto de calefacción que se consigue con el aislamiento térmico alcanza hasta el 50%. Además de reducir los costes medioambientales.
Mediante la colocación de un panel aislante prefabricado, adosado a la fachada con sus respectivos acabados, evitamos que el calor se escape en épocas de frío y que las paredes y las estancias interiores se calienten en verano. Proporcionando una sensación más agradable en cualquier época del año, aumentando nuestro bienestar dentro de nuestra vivienda.
En el interior de las viviendas, también conseguimos eliminar la condensación y mejorar el aislamiento acústico, al desaparecer la humedad interior que suele provocar la aparición de moho, además de reducir el ruido procedente del exterior.
Es un material que no necesita mantenimiento, queda fijado al edificio y nadie puede manipularlo, destruirlo o dañarlo durante 40 o 75 años. Además, señalamos que en muchas ocasiones su vida útil puede ser incluso mayor.

Revestimiento térmico para edificios – aislamiento de diseño alemán

La fachada es la cara exterior de un edificio. El aislamiento de la fachada funciona como una barrera de protección contra el calor, el frío, el ruido y el fuego. También protege los edificios contra las inclemencias del tiempo y mantiene el edificio seco y seguro. Es aconsejable considerar el aislamiento incombustible en las aplicaciones de fachada, ya que reducirá o retrasará la propagación del fuego.
En un edificio típico, alrededor del 30% de la energía utilizada para calentar o enfriar se desperdicia debido a las paredes mal aisladas. Las paredes exteriores aisladas reducen significativamente la pérdida de energía al envolver el edificio con una envoltura térmicamente resistente, lo que ayuda a mejorar el confort, reducir la factura energética y la emisión de carbono.
Un muro con cámara de aire se compone de dos paredes con un hueco entre ellas conocido como cavidad; la hoja exterior suele ser de ladrillo, y la capa interior de ladrillo o bloque de hormigón, y la cavidad se suele rellenar con aislamiento para conseguir un excelente confort térmico y acústico.
Los sistemas de muro cortina son una estructura no portante de un muro exterior. El muro cortina separa el exterior del interior, soporta su propio peso y transfiere otras cargas a la estructura del edificio. La baja conductividad térmica y la alta resistencia al fuego del sistema de muro cortina son importantes debido a la pérdida de calor a través del muro, lo que afecta al coste de calefacción y refrigeración del edificio. El fuego suele propagarse a través de la región de los tímpanos, por lo que es aconsejable utilizar materiales aislantes incombustibles para estas aplicaciones, lo que también proporcionará un mayor valor R en estos lugares:

Aislamiento de paredes exteriores (ewi) y sistemas de revoque – alumasc

Sin que nos demos cuenta, los edificios mal aislados pierden mucha energía. Para solucionarlo, es necesario aislar térmicamente las fachadas, ya que esto reduce significativamente el consumo de energía en las viviendas que se destina a la calefacción o al aire acondicionado. El ahorro energético en el gasto de calefacción que se consigue con el aislamiento térmico alcanza hasta el 50%. Además de reducir los costes medioambientales.
Mediante la colocación de un panel aislante prefabricado, adosado a la fachada con sus respectivos acabados, evitamos que el calor se escape en épocas de frío y que las paredes y las estancias interiores se calienten en verano. Proporcionando una sensación más agradable en cualquier época del año, aumentando nuestro bienestar dentro de nuestra vivienda.
En el interior de las viviendas, también conseguimos eliminar la condensación y mejorar el aislamiento acústico, al desaparecer la humedad interior que suele provocar la aparición de moho, además de reducir el ruido procedente del exterior.
Es un material que no necesita mantenimiento, queda fijado al edificio y nadie puede manipularlo, destruirlo o dañarlo durante 40 o 75 años. Además, señalamos que en muchas ocasiones su vida útil puede ser incluso mayor.

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